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En Francia se publica un número bastante grande
de colecciones de teoremas y de problemas de geometría;
algunos son acompañados por un resumen de las
soluciones. Pero podemos decir de manera general que,
en ninguno de ellos, se dedica especialmente a los problemas
de construcción propiamente dichos y al método
que hay que seguir para resolverlos.
Sin enmbargo, son conocidas las dificultades que se
presentan, a menudo en los problemas más simples.
Todos los profesores han visto la la confusión
de los alumnos, sus vacilaciones y sus tanteos infructuosos
cuando se enfrentan con una de estas cuestiones cuya
solución no es una consecuencia más o
menos inmediata de los teoremas que se les enseña
en las clases.
Creemos que hay que ver la causa en la ausencia completa
de método que dirige las búsquedas. Tenemos
de seguro obras excelentes para la enseñanza
de la geometría elemental; pero hasta aquí,
no nos hemos preocupado de manera especial de la resolución
de los problemas y, hay que decirlo bien, en algunas
obras publicadas sobre esta materia y que están
en las manos de los alumnos, no se indica cómo
enseñarles a proceder metódicamente para
tener posibilidad de encontrar las soluciones que buscan.
A petición del autor, emprendimos la traducción,
interesados muy vivamente con la lectura. Quedamos encantados,
sobre todo al ver problemas célebres, como el
de MALFATTI, resueltos de manera tan elemental como
nueva e ingeniosa. El lector experimentará ciertamente
la misma impresión que nosotros, cuando hay visto
los Capítulos II y III, y la elegancia con la
que son tratadas las cuestiones difíciles de
los números 200, 201, 403 y 404. La materia del
Capítulo III es nueva, y llamaremos la atención
especialmente sobre la sencillez de las soluciones a
las cuales conduce de forma natural y casi intuitiva.
La obra del Sr. PETERSEN prestó, desde 1866,
los servicios más grandes a la enseñanza
de la geometría en Dinamarca y en los países
vecinos. Lo traducimos actualmente al inglés,
al alemán y al italiano.
Lo consideramos muy útil al futuro en Francia
y nos consideraremos felices, si su difusión
puede ayudar al desarrollo del gusto de los estudios
geométricos entre los jóvenes, mostrándoles
que un método prudentemente concebido y juiciosamente
aplicado abastece fácilmente los medios de vencer
dificultades, las que a menudo el azar o una sagacidad
innata podrían sólo dar la llave.
| Paris, noviembre de 1879 |
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O. Chemin
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