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Varios siglos antes de la era cristiana, la geometría
ya había llegado a un grado muy alto de desarrollo.
El Álgebra, que le devolvió más
tarde servicios muy grandes, había progresado
más lentamente; también los antiguos se
redujeron más o menos exclusivamente a los métodos
geométricos para resolver los problemas de construcción
y la solución de estas cuestiones desempeñaba
un papel importante en sus obras. Aunque los matemáticos
modernos no hubieran dejado de interesarse por esta
rama de la ciencia, los medios de tratar racionalmente
esta clase de problemas se desarrollaron con una manera
relativamente menos rápida. APOLONIO, por ejemplo
habría podido tanto como STEINER resolver el
problema de MALFATTI, si hubiera tenido conocimiento
de él. Esta situación fue causa que muchas
personas consideraron los problemas de construcciones
geométricas como tipos de enigmas de las que
la solución podría ser intentada sólo
por algunos espíritus dotados de facultades totalmente
especiales. Es resultado de eso que estas cuestiones
apenas penetraron en las escuelas donde sin embargo
habrían debido ser cultivadas muy naturalmente;
porque no existen problemas que sirven tanto para aguzar
la facultad de observación y de combinación
y para dar al espíritu de la claridad y de la
lógica; no los hay que presenten tanto atractivo
para los alumnos.
La presente actual tiene por objeto tratar de enseñar
a estos últimos cómo se debe atacar un
problema de construcción. Después de haber
resuelto un gran número de cuestiones las unas
personales extravagantes, otras extraídas de
las numerosas colecciones existentes, traté de
analizar el encadenamiento de las ideas que conducen
a la solución de cada una de ellas y a hacerlo
una clasificación en forma de reglas generales.
Si resulta que mis soluciones difieren de las a otros
autores y si, en ciertos casos, parecen más complicadas,
es porque preferí a las que son metódicas
a las que parecen debidas un azar feliz. El objeto que
principalmente tengo a la vista, es el método;
en la inmensa mayoría de los casos, sólo
indiqué la llave de la solución y dejé
la discusión detallada al lector o al profesor.
Hay muy pocas figuras en el texto; comprendemos mucho
mejor una figura y la recordamos mucho más fácilmente
durante el período de la construcción.
Mi idea, es forzar a los alumnos que trabajan la obra
presente y no simplemente a leerlo.
Los " MÉTODOS Y TEORÍAS" han
sido publicados por primera vez en 1866 y en lengua
danesa. Este libro pues ha estado sometido a una prueba
completa y me atrevo a decir que lo sufrió con
éxito. Hay muchas pruebas de la influencia feliz
que ejerció sobre el estudio de la geometría,
no sólo en Dinamarca, sino que también
en otros estados escandinavos. El éxito que tuvo
aquí bastante justifica, pienso, mi deseo de
difundirlo fuera en un círculo más extenso
de lectores. Espero que se lo encuentre útil,
no sólo para ayudar a la enseñanza de
la geometría elemental, sino que todavía
para preparar el estudio de la geometría moderna.
| Copenhage, 1879 |
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Julius Petersen.
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